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Las personas detrás del método.

LEEF empezó con un practicante y una creencia sobre la presencia. Hoy la sostiene un grupo pequeño que trabaja de la misma forma.

Jason Allen, fundador de LEEF, al aire libre en LEEF House

Fundador de LEEF

Jason Allen

Jason creó el método LEEF en el sur de California y guía cada retiro de LEEF House.

Leer biografía

Nací y crecí en el sur de California y, desde que tengo memoria, toda mi vida ha tenido un mismo tema: conectar con las personas.

No solo estar cerca de la gente, sino conectar de verdad. Descubrir qué necesitan. Encontrar cómo hacer mejor su experiencia. Siempre me ha atraído ese momento en el que de verdad ves a alguien y esa persona lo siente. Ese impulso ha marcado cada capítulo de mi vida.

Se afianzó a los 24 años, cuando pasé un año viviendo en Sudáfrica. Ahí conocí por primera vez el Ubuntu, una antigua filosofía humanista africana que se traduce mejor como: yo soy porque nosotros somos.

El Ubuntu parte de la idea de que la humanidad de una persona está profundamente entrelazada con sus relaciones con los demás, y pone por delante la comunidad, la empatía y el bienestar colectivo.

Esa filosofía nunca me ha dejado.

Ese año también me enseñó a bajar el ritmo y a estar presente de una forma en la que no lo había estado antes. Las dos lecciones se volvieron, sin hacer ruido, la base del método LEEF años después.

Al crecer, el futbol era mi mundo. Jugué durante toda mi juventud y, cuando terminaron mis días como jugador, me pasé a entrenar. Lo que más disfrutaba no eran los ejercicios ni la táctica. Era descubrir cómo entender de verdad a cada jugador para poder transmitirle lo que había aprendido, no solo como jugador, sino como persona. Hacerlos mejores dentro de la cancha y fuera de ella.

Durante años también trabajé en restaurantes como mesero y bartender. Hay quien ve eso como un simple trabajo. Para mí era algo completamente distinto: decenas de momentos pequeños en cada turno en los que tenía la oportunidad de hacer mejor la experiencia de alguien. Me lo tomé en serio todas y cada una de las veces.

Por mucho que quise esos capítulos, algo faltaba. Me tomé un tiempo para replantearmelo todo, y ahí fue cuando encontré la terapia de masaje.

Encajó de inmediato.

Como atleta de toda la vida, sabía lo que se siente estar en una camilla y que alguien le dé a tu cuerpo exactamente lo que necesita. Yo quería ser esa persona para los demás.

Me inscribí a un programa, me certifiqué como Terapeuta de Masaje en el estado de California y empecé a trabajar. Después de unos meses en un spa, el COVID cerró todo y me obligó a trabajar por mi cuenta. Ahí nació LEEF Massage.

Durante los siguientes años desarrollé el método LEEF, un sistema de trabajo corporal construido sobre la presencia, la intención y la creencia de que la sanación real ocurre cuando dos personas están de verdad en esto juntas.

Cada sesión es una oportunidad para que alguien se sienta visto y cuidado. Ubuntu, en la práctica.

Cuando empecé a compartir mi trabajo en redes sociales, pasó algo inesperado. Practicantes de todo el mundo empezaron a escribirme, no solo con curiosidad por la técnica, sino conmovidos por ella.

Ahí nació LEEF House.

Es un lugar al que los practicantes llegan para certificarse en el método LEEF, y mi deseo es que se vayan con algo mucho más transformador: una comunidad que se siente más como una familia.

Si alguna parte de esta historia resuena contigo, me encantaría conocerte ahí.

Yo soy porque nosotros somos. Todo lo que hago empieza ahí.Jason Allen
Paul Munroe, practicante LEEF certificado, en Vancouver

Operaciones de LEEF

Paul Munroe

Paul trabaja junto a Jason para hacer crecer LEEF, ayudando a construir LEEF House, el Colectivo y la comunidad de practicantes.

Leer biografía

Nací y crecí en Ottawa, Canadá, pero siempre he tenido curiosidad por el mundo más allá de ahí. Viajar, vivir cosas nuevas y crear conexiones significativas con la gente han marcado buena parte de mi vida.

Antes de descubrir el trabajo corporal, pasé años trabajando en hospitalidad. Viéndolo en retrospectiva, lo que más disfrutaba nunca fue el trabajo en sí. Era la gente. Me encantaba crear experiencias, construir relaciones y hacer que los demás se sintieran bienvenidos y cómodos.

Mi camino hacia el trabajo corporal empezó con un aprecio de toda la vida por el masaje y el contacto humano. Siempre me ha fascinado cómo el tacto puede ayudar a la gente a bajar el ritmo, a relajarse y a reconectar consigo misma. Después de tomar mi primera formación en Lomi Lomi, algo hizo clic. Por primera vez pude ver un camino que unía mi amor por la conexión, el movimiento y el ayudar a los demás.

Ese camino me llevó con el tiempo a California, donde pasé casi formándome con Jason y sumergiéndome en el método LEEF.

Una de las cosas que más valoro es mi capacidad de conectar con la gente rápido y de forma genuina. Creo que todos queremos sentirnos vistos, aceptados y cuidados, y trato de llevar eso a cada sesión. Mi objetivo es crear un ambiente donde la gente pueda bajar la guardia, respirar hondo y simplemente ser quien es.

No veo el trabajo corporal como algo que se le hace a una persona. Lo veo como algo que se comparte entre dos personas. La confianza, la presencia y la conexión que se construyen durante una sesión suelen ser tan significativas como el trabajo mismo.

Hoy Vancouver es mi casa, donde tengo el privilegio de conocer a personas increíbles de todos los caminos de la vida. Como practicante totalmente bilingüe, me da gusto ofrecer sesiones en inglés y en francés, para que puedas comunicarte en el idioma que te resulte más natural. Si tienes curiosidad por LEEF Massage o simplemente buscas otro tipo de experiencia, me encantaría darte la bienvenida a mi camilla.

El camino hacia LEEF

Cómo encuentran su camino los practicantes.

LEEF no es una certificación que cuelgas en la pared. Es una forma de trabajar que cambia cómo te presentas ante cada cliente. Ya sea que estés empezando en esta industria o lleves años en tu práctica, así es como los practicantes encuentran su camino.

01

Toma el curso en línea

El primer paso es tomarle el pulso al método LEEF: qué es, cómo se mueve y qué lo hace distinto de casi todo lo que probablemente has vivido. El curso en línea es una introducción pensada para darte una mirada honesta al trabajo antes de que te comprometas con algo más.

Si resuena, lo vas a saber. Y si no, también está bien.

Toma el curso en línea (en inglés)
02

Asiste a un retiro en LEEF House

LEEF House es una formación residencial intensiva de una semana donde aprendes el método LEEF completo, de forma práctica e inmersiva, guiado por Jason Allen y Paul Munroe. Aquí es donde el trabajo se te mete en el cuerpo, no solo en la cabeza.

Quienes se gradúan salen como Practicantes Certificados LEEF, autorizados para usar esa designación en su práctica y en su comunicación. La certificación no vence ni requiere renovación. La obtienes una vez y es tuya.

03

Únete al Colectivo LEEF

El Colectivo LEEF es una red global curada de practicantes certificados que encarnan lo mejor de LEEF. La membresía no se solicita. Se le ofrece a quienes cuentan con la certificación LEEF y demuestran verdadera excelencia LEEF en su trabajo y en la forma en la que sostienen la práctica.

Los miembros del Colectivo aparecen en el sitio de LEEF y se promueven en nuestras redes sociales, lo que los conecta con clientes y comunidades que buscan justo este tipo de trabajo.

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Cuéntanos sobre tu práctica y por qué este trabajo te habla. Leemos cada solicitud nosotros mismos y respondemos de forma personal.

Un grupo de LEEF House reunido en las escaleras al final de la semana

Tu solicitud nos llega directamente. Solo una persona, leyéndola.